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El Huerto Escolar, un recurso por descubrir. III- Conceptos básicos del ecosistema. Análisis.

Posted By Rafa Fndz Amaya / 22 abril, 2013 / Formacion, Nueva educación / 0 Comments

El huerto escolar y el ecosistema es un interesante concepto muy útil para trabajar con los niños a corto y largo plazo.

El equilibrio establecido entre el suelo, el clima, la fauna y la flora de nuestro futuro huerto, ha creado un ecosistema, que es necesario conocer y analizar antes de efectuar una transformación en él. Esto proporciona una herramienta docente muy útil pues podemos analizar el impacto que la actuación del Hombre genera (para bien o para mal), en un medio natural.

abeja

Desde un punto de vista analítico o mejor dicho científico, y desde luego, siempre pedagógico, introducimos el concepto Valor Ambiental.

Insisto en la idea, porque la sensibilización ambiental, más si cabe en una isla como Mallorca, tan expuesta a transformaciones urbanísticas etc, es fundamental para que los niños aprendan por sí mismos, razonando a partir de la recogida de datos, la importancia de la reflexión en el verdadero significado de “Impacto Ambiental”.

En anteriores posts hemos visto algunos criterios para seleccionar (si es posible), el mejor terreno para ubicar el futuro huerto. Bien, supongamos que ya tenemos el lugar adecuado. Ahora vamos a analizar su ecosistema atendiendo a factores físico/químicos y biológicos del suelo y al clima. Para no hacer muy denso el post de este mes, y para que queden claros los conceptos, trataremos por ahora, los aspectos físicos y químicos del terreno.

Características físicas del suelo:

A grandes rasgos, podemos definir una serie de características que determinarán el tipo de suelo del que disponemos.

Textura: conjunto de propiedades físicas de un suelo en función de la proporción de elementos que contenga. Podemos encontrar gravas, arenas, limos, arcillas y materia orgánica.

A partir de este concepto, desarrollamos otros, tales como porosidad, capacidad de campo, densidad… etc que nos ayudarán a determinar las características agrícolas del terreno.

Podemos analizar el suelo desde: la observación directa del terreno ( ¿se encharca? ¿es muy duro? ¿crecen plantas espontáneas? ¿hay muchas piedras? ¿se puede moldear? …) o mediante determinaciones a partir de recogida de datos.

azada y bolsas

Existen maneras muy sencillas de abordar estas determinaciones de textura, porosidad, CIC, %M.O. etc
P.e: Cogemos una muestra de suelo en una botella de plástico de 2 litros y rellenamos con agua. La ponemos boca abajo y esperamos a que los diferentes elementos se depositen en función de su peso. La materia orgánica, por lo general, flota. Decantamos por separado cada fase y calculamos (de forma aproximada), el % de cada elemento en la muestra. Podemos representar los valores obtenidos en el triángulo de texturas y analizar los diferentes conceptos que aporta su análisis.

Triangulo de Texturas

Ej2) La porosidad podríamos averiguarla con otro sencillo experimento. Necesitamos 2 botellas de plástico aforadas. Una debe contener la muestra de suelo. La otra contendrá un volumen concreto de gua. Verteremos pequeñas cantidades de agua en la muestra de suelo sin compactarla. Si una vez hecho esto vertiéramos el agua de una botella en la que contiene la muestra de suelo, observaremos que el volumen total de agua es inferior a la suma que a priori habíamos previsto. La porosidad del suelo contiene la explicación. Parte del agua que hemos añadido ha ocupado los poros que dejaban entre sí los componentes del suelo. Midiendo la diferencia de volumen y traduciéndolo a % obtenemos el parámetro: porosidad.

Entiendo la cara de asombro de algunos docentes al tener que afrontar estos conceptos técnicos que quizá les resulten poco o nada familiares. ¡No os asustéis! Como veis, existen métodos muy fáciles para el análisis de todos los parámetros que debemos utilizar. De nuevo, recomiendo la preparación previa del profesorado en cursos de formación.

Características químicas del suelo:

pH: el grado de acidez de un suelo es fundamental para conocer cómo obrar en el huerto. Dependiendo del pH, tendremos unas especies que crecerán mejor que otras, así como conocimiento del grado de descomposición de la Materia Orgánica etc…

La determinación del pH es muy sencilla. Se utilizan unas tiritas de papel indicador, disponibles en viveros o tiendas especializadas. Se coge una muestra de suelo y se pone en agua. (agua lo más neutra –pura- posible para que no interfiera en el análisis). Se agita la muestra y se pone en contacto con el papel. Dependiendo del color, averigüaremos, en una escala del 1 al 14, el grado de acidez. Si sois padres, probablemente ya sabéis lo fácil que es  😉  (Foto tiras pH)

tiritas PH

No hace falta que resalte el valor didáctico de todos estos métodos de análisis. Matemáticas, física, química… ciencias puras al servicio del huerto escolar. Fomentamos la sensibilidad ambiental a partir del análisis científico y abordando el temario del diseño curricular base.

Hago hincapié entonces, en la necesidad del método científico. Del estudio comparativo. Si tenemos tiritas para medir pH. Podemos analizar el pH del vinagre o de un champú; de un zumo o de un jabón, de un yogur… Podemos modificar el pH del del ácido del vinagre con una base como el amoníaco… relacionarlo con los ácidos del estómago humano… abordar cualquier asignatura desde el análisis. Es importante tener datos del antes del huerto, y ver a lo largo del proceso, cómo estos irán variando con nuestra actuación. En definitiva, analizar la capacidad de cambio que tiene el proceso creador del hombre en el entorno.

Suelos calizos: la manera más sencilla de saber si nuestro suelo contiene cal, es someter una muestra del mismo a un ácido. Como bien sabemos los habitantes de la isla, la reacción produce una efervescencia en la que se libera gas (dióxido de carbono).
2 HCL+ CaCO3— CO2 + Cl2Ca + H2O
Esta determinación será muy útil porque los suelos calizos suelen tener plantas muy adaptadas a los mismos.

*Nota: en el próximo post abordaremos los factores biológicos del suelo y el clima.

Artículos anteriores:

El huerto escolar, un recurso por descubrir.
El Huerto Escolar, un recurso por descubrir. II- Organización del trabajo

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